Notable concierto en homenaje a Janacek

 

La Nación-Juan Carlos Montero

22-12-04

 

Recital instrumental y lírico con Irene Amerio (piano), Sebastián Masci (violín), Graciela Oddone (soprano), Marcela Pichot (mezzo) y Osvaldo Ledesma (tenor). Programa: Sonata para violín y piano y escenas de la ópera "Jenufa", de Leos Janacek. Organizado por el Centro Cultural Checo con auspicio de la embajada de la República Checa. Museo Fernández Blanco.

…En la primera parte se escuchó la fascinante y difícil sonata para violín y piano, escrita por Janacek en 1914 cuando la población esperaba la llegada del ejército ruso en Moravia. Fue muy grato apreciar una excelente versión y conocer los quilates de la pianista Irene Amerio y del ascendiente violinista Sebastián Masci, ambos poseedores de sólida formación y, por la impresión recibida, altamente capacitados para abordar el repertorio camarístico.

Entonces, como ocurre cada vez que se ofrece música del autor, comenzó la experiencia de descubrir y entrar en contacto con su estilo, con esa preocupación casi obsesiva por la repetición de pequeñas figuras sonoras y la alternancia de bloques mayores construidos mediante yuxtaposiciones y contrastes fuertes y persistentes.

Gracias a la excelencia del dúo Masci-Amerio fue posible penetrar en los contenidos profundos de la composición que nos deja expuesto un fascinante mundo de sonido, que en su primer movimiento parece un derivado de pasajes utilizados en la ópera "Katya Kabanova" y otros, los más rítmicos, de la atmósfera rústica de "La zorrita astuta".

En el final de esta primera parte, de tono a la vez muy expresivo y alternando con pasajes salvajes, los intérpretes lograron provocar un fuerte impacto. De ahí el aplauso caluroso y gratificante…

 

 

Dúo Masci- Amerio en el Círcolo Italiano

 

Argentinisches Taglebatt-Eduardo Alemann

 

Las tres sonatas para violín y piano de Johannes Brahms son una pieza de examen para sus intérpretes tanto en lo artesanal como en lo estructural. El violinista Sebastián Masci miembro de la Orquesta Estable del Colón y la pianista Irene Amerio repertorista en el mismo teatro, en completa compenetración abordaron estas obras de una manera que evidenció sus sobresalientes cualidades técnicas y musicales. Su interpretación tuvo un llamativo ímpetu; reinaba soberanamente el gran gesto concertante, tanto en los episodios contenidos y poéticos con un afortunado balance sonoro y dinámico entre ambos instrumentos.

Ofrecieron una significativa interpretación en la mejor tradición y conocimiento de estilo de la Sonata N°1 en Sol Mayor (“Lluvia”) cuyo reflexivo adagio (basado en una melodía de un poema de Klaus Groth op. 59) se reveló de una forma especialmente conmovedora. Precisos y expresivos sonaron también los otros movimientos.

Siguió la extremadamente inspirada sonata en La mayor N° 2 Op. 100 en una igualmente acabada entrega. Luego del disfrute de esta entrega continuaron los músicos con una cautivante, soberbia y pulida versión de la Sonata N° 3 Op. 108 en Re menor dedicada a Hans von Bülow que para nosotros supera a las otras dos en su completa madurez y evidente e indudable  trascendencia. Se impone la grandeza de esta expresión de la música de cámara en su impresionante belleza musical y su postura imponente.Las interpretaciones de estos dos artistas se llevó a cabo el 16 de Octubre pasado en la sala del Círcolo Italiano destacándose por su precisión en el tocar juntos, riqueza expresiva, unidad de estilo y exquisita pulcritud del sonido.

 

 

Temperamento fogoso y variedades figuartivas

 

“El Dúo Masci-Amerio toca para Ars Nobilis”

 

Argentinisches Taglebatt-Eduardo Alemann

 

 

En estas maravillosamente inspiradas obras de Johannes Brahms, las lírico y melodiosas hermanas Op. 78, Op. 100 y Op. 108, demostró Masci ser un músico intuitivo y marcadamente sentimental, a cuyos méritos ejecutivos se agregan un tono cálido y perfecta técnica en el uso del arco, no quedándose atrás ni con la cantabilidad ni con la variabilidad de color sonoro. El y su compañera consiguieron dar libertad a su fogoso temperamento. Masci encontró en los cambios de movimientos una compensación entre la elegancia y la diferenciada agresividad, secundado magistralmente por su compañera.

Conjunto intachable en los pasajes rápidos, acuerdo en las frases líricas y virtuosismo en las innumerables dificultades técnicas no dejó abierto ningún deseo.

Así también le parecía al público, que por su entusiasta aplauso se ganó un “pequeño” bis, el movimiento Scherzo póstumo, una pieza altamente dramática y técnicamente de asombrosa dificultad, muy pocas veces ejecutado y con el cual los músicos pudieron dar una definitiva prueba de su alta musicalidad.

 

 

Una Noche Brillante

 

El Tribuno de Salta-José Mario Carrer

29-07-04

 

 

Casa de la Cultura. Orquesta Sinfónica de Salta. Director invitado, Eduardo Alonso Crespo. Gabriel Fauré, Pavana op. 50. Andrés Gaos Berea-Joám Trillo, Fantasía para violín y orquesta. Solista: Sebastian Masci. Camille Saint-Saëns, Sinfonía nº 3 en do menor op.78 …Luego un hecho inesperado. El estreno nacional, casi cien años después de compuesta, de una página del compositor nacido en La Coruña (España) pero nacionalizado argentino, Andrés Gaos, notable violinista, pedagogo y director orquestal que aportó y mucho, al desarrollo de la música académica en nuestro país. La circunstancia se debe a la tarea emprendida por el solista del estreno, Sebastian Masci, uno de los violinistas de la Orquesta Estable del Teatro Colón que se ha propuesto la elogiable tarea de revitalizar un catálogo de obras para violín solista de autores argentinos. Masci, de sonido amplio y sensibilidad desbordante no obstante su sencilla personalidad, tuvo actuación sobresaliente y aprobada largamente por el público.

 

 

Un CD

 

El Día de La Plata-Eduardo Giorello

30-12-06

 

Dúo Amerio-Masci: Obras argentinas para violín y piano (Independiente) Por E. G. Sebastián Masci continúa en este disco compacto de reciente aparición un largo discurso sonoro que tiene como voces trascendentes, las de calificados compositores argentinos como antes lo había hecho en "Argentum", un C. D. que comentamos en estas páginas.En el presente registro Masci se alía a la pianista Irene Amerio, con la que comparte atriles en el Ensamble de la Opera de Cámara del Teatro Colón, para conformar un dúo de intensa musicalidad. Si la técnica violinística y el poder de comunicación de Sebastián Masci han sido largamente probados en actuaciones en vivo y en el disco (se desempeña como violinista de la Orquesta Estable del Teatro Colón, además), ahora se suman el impactante toque de Irene Amerio, ideal para la transmisión de los contenidos de cinco compositores argentinos de mérito. Desde Julián Aguirre con su bella "Balada para violín y piano", Op. 31 (estrenada en 1906) de intenso poder expresivo, de reminiscencias románticas hasta la gran Sonata de Andrés Gaos (oriundo de La Coruña) de forma clásica, y que fuera estrenada en nuestro país en 1917. También se inscriben en el menú de esta grabación de cuidado rango sonoro, obras de Salvador Ranieri, nacido en Italia pero radicado en Argentina, (Tensión para violín y piano, Op. 37); Javier Giménez Noble (Masche per Masci, 7 piezas para violín y piano) dedicada al intérprete y de Jorge Fontenla (Movimientos para violín y piano, Op. 38 en sus dos números: canción de otoño y caribeña). Como podrá apreciarse, un recorrido por la música del país (aún escrita por europeos afincados aquí), de distintas épocas y disímiles lenguajes estéticos, siempre interesantes y permanentemente bien tocados por los integrantes de este dúo de reconocidos artistas argentinos.

 

  

CD DE CLÁSICA

Obras Argentinas para violín y piano

 

La Nación-Juan Carlos Montero

14-04-06

 

Se trata de un CD sumamente interesante. Con alta calidad interpretativa, el dúo conformado por la pianista Irene Amerio y el violinista Sebastián Masci ofrecen páginas muy gratas, muy bien ejecutadas y en una excelente grabación de sonido, al punto que causa placer escuchar en la banda inicial con la "Balada" de Julián Aguirre, figura eminente de los albores de la música nacional, de lirismo seductor que revela inspiración y un buen conocimiento del lenguaje de la música íntima.

No menos valiosa es la gran Sonata Op. 37, de Andrés Gaos, aquel español oriundo de La Coruña, brillante violinista, compositor y director de orquesta que, radicado en nuestro país, gozó de una gran estima y que en su enjundiosa obra -composición estrenada por Telmo Vela (violín) y Juan José Castro (piano) en 1917- revela una hermosa fantasía musical y equilibrada ternura.

Además el programa suma tres obras de autores contemporáneos, de los prestigiosos Salvador Ranieri con su página "Tensión", de Javier Giménez Noble con "Masche per Masci", siete piezas para violín y piano, que revela la búsqueda de texturas originales, y de Jorge Fontenla, el pianista, docente y director de orquesta que es autor de más de cuarenta obras para todos los géneros y que en "Movimientos", de 2001, dedicada al propio Sebastián Masci, logra oponer la expresión lírica a la danza latinoamericana que el dúo plasma de un modo admirable. Un ramillete de creaciones de lenguaje renovado que agregan indudable interés al producto.

A los muy buenos recursos técnicos del violinista, la calidad de su sonido y musicalidad, se suma la sobria labor de la pianista y la calidad indudable del registro en cuanto a los aspectos técnicos de grabación a cargo de Jorge Beren, en el que cabe valorar pulcritud, equilibrio de planos y sobria presentación gráfica.

En definitiva un oportuno aporte a la música de cámara nacional tantas veces relegada para su conocimiento y difusión.

 

 

La Discoteca

 

Revista Cantabile- Claudio Ratier

Marzo-Abril- 2002

 

Reivindicada por la aparición de esporádicas producciones independientes, la obra de los compositores argentinos va ganando un lugar dentro del mercado discográfico. La desición de difundir obras que la mayoría del público desconoce merece un importante reconocimiento, más cuando el nivel puede depararnos muy buenas sorpresas. Este CD lanzado por iniciativa de la Asociación Argentina de Compositores ofrece un repertorio de piezas para violín y piano de autores que van desde mediados del pasado siglo XX  hasta nuestros días, con la excepción de dos composiciones  de Julián Aguirre y Andrés Gaos, de 1899. El violinista Sebastián Masci despliega un fraseo claro y una afinación segura, a lo que se suma una notable habilidad para captar y transmitir las diversas atmósferas que propone cada partitura. Los buenos resultados son compartidos por los pianistas Andrés Juncos y Paula Peluso, que se alternan a lo largo de las diferentes piezas. Incluye obras de Aguirre, Gaos, Zorzi, Armesto, Della Costa, Lartigue, Moscoso y Giménez Noble. En resumen, una edición apropiada para aproximarse al repertorio camarístico argentino de la amno de intérpretes muy calificados.

 

 

  

Jóvenes por nuevos caminos

Diario La Nación - Héctor Coda

01-08-06

Rescate de un Grande

 

Quienes asumieron una encomiable tarea artística fueron los violinistas Sebastián Masci, Humberto Ridolfi, la violista Elizabeth Ridolfi y la chelista Myriam Santucci al encarar la versión del cuarteto criollo nº 1 para cuerdas, del insigne Luis Gianneo…

Con afinación y ajuste impecables, el cuarteto mencionado evidenció un grado de convicción y compenetración agudos, para abordar una obra cuya escritura original, además de novedosa, reflejó plenamente su lozanía al combinar aires y ritmos folclóricos…

Hubo equilibrio dinámico, pulcritud en la articulación de los violines, calidad sonora en la viola y bella sonoridad en el violoncello, pero asimismo agilidad expositiva en los rápidos contrapuntos de las coplas finales…

 

 

 

Diario La Nación

24-06-08

Pablo Gianera

 

Sobre la fe y el canto de los pájaros

Dos de las pasiones de Messiaen, en un notable concierto homenaje en el CETC

Martes 24 de junio de 2008 | Publicado en la Edición impresa 

Calificación LA NACION: Calificación lectores:

 

Homenaje a Olivier Messiaen. Programa: Pájaros exóticos y Tres pequeñas liturgias de la Presencia Divina, de Olivier Messiaen. Intérpretes: Marcelo Delgado, dirección; Grupo Vocal de Difusión; Haydée Schvartz, piano. En el Centro de Experimentación del Teatro Colón (CETC).
Nuestra opinión: muy bueno

En una entrevista concedida en 1946, el compositor francés Olivier Messiaen observaba que el estilo se hallaba "sujeto a la vida y a la sangre del autor". "Uno cambia -decía-, y cada cambio produce nuevos medios de expresión." Acaso lo más fascinante de Messiaen sea justamente el modo en que consiguió anudar sin hiatos el plano vital con el plano estético. Sobre todo, la manera en que tradujo en música dos de sus pasiones: el fervor religioso y la curiosidad ornitológica. Sólo una inagotable imaginación musical podía articular con coherencia semejantes distancias.

Lo notable es que ninguna de esas referencias -la religión, los pájaros-, ninguno de esos materiales, parece venir desde afuera. Pájaros exóticos (1956) para piano solo y pequeña orquesta, la primera de las piezas de Messiaen que se escucharon en el homenaje organizado en el CETC por el centenario de su nacimiento, reproduce el canto de decenas de pájaros. Pero no se trata de incrustaciones naturales en el artificio de la música; más bien, parece tratarse de un artificio incluido en la naturalidad abstracta de la música. Los materiales de los que se sirve aparecen siempre transformados. La copia de la naturaleza se revela como una fantástica utopía. Así, por ejemplo, el canto de los pájaros se ajusta a la medida del semitono del sistema temperado, para respetar, hasta donde resulta posible, las relaciones entre los intervalos. Repartido en los grupos instrumentales, el procedimiento depara en Pájaros exóticos una densidad armónica y una complejidad de texturas contrapuntísticas que el ensamble dirigido por Marcelo Delgado reveló con un ajuste formidable, gracias también al preciso desempeño de Pablo La Porta en la percusión.

Una mención aparte merece Haydée Schvartz en el piano solista. Más allá de la clara articulación y la rítmica exacta -fundamental en la pieza-, Schvartz estuvo singularmente enérgica y le confirió a su parte una materialidad de rara contundencia en continua negociación con una sutil diversidad. En la última cadencia, por ejemplo, Messiaen anota "como una crepitación de gotas de agua". Schvartz hizo que, efectivamente, ese pasaje sonara con la dureza transparente del cristal y de la fragilidad maleable del agua en plena incandescencia.

En Tres pequeñas liturgias de la Presencia Divina (1945) aparece, en lugar del canto de los pájaros, la fe, que en términos musicales se traduce en una refinada politonalidad destinada en apariencia a borrar las discontinuidades entre lo divino y lo terrestre. Con poemas escritos por el propio compositor, esta obra en tres partes sigue siendo una de las más imprevisibles, apasionadas y apasionantes de Messiaen. La versión dirigida por Delgado tuvo una intensidad que no decayó en ningún momento. Preparado por Mariano Moruja y sin problemas de afinación, el coro femenino, con ráfagas mozartianas, tuvo una participación decisiva, sobre todo en su conmovedor diálogo con las cuerdas de la segunda parte, "Secuencia. Cántico divino". También se lució Sebastián Masci como violín solista. La singular tímbrica del compositor brilló en esta lectura que deparó el efecto extático de una totalidad orgánica.

Pablo Gianera

 

 

 

 

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El director Marcelo Delgado, al frente de un ajustado ensamble en el que se destacó Sebastián Masci como violín solista